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Mostrando entradas de septiembre, 2011

Amaicha del Valle: historia de una auténtica comunidad indígena - Parte IV

Las guerras calchaquíes

A menos de veinte años de la primera entrada de los españoles al gran valle calchaquí, en 1562, los pueblos aborígenes de la zona se alzaron en contra de los intentos de dominación de los conquistadores. Juan Calchaquí, guerrero y jefe de los tolombones, sublevó a las numerosas tribus de estos valles en contra de la organización que había impuesto a sangre y fuego el poder colonial para someter a estos pueblos del mismo modo que lo había hecho con los de la llanura, esto es, bajo la imposición del sistema de encomiendas, a través del cual no sólo sojuzgaban a las colectividades indígenas sino que además se apropiaban de sus territorios. Eso fue justamente el nervio motor de la rebelión: sentir que perdían el sentido más profundo de la existencia, sentir que perdían a la Pacha, la madre tierra que los contenía y sostenía desde los tiempos sin memoria, frente a un futuro desolador, no sólo por la idea de vivir sin la tierra que les pertenecía, reunidos en pequeña…

Amaicha del Valle: historia de una auténtica comunidad indígena - Parte III

Las conquistas

Los pueblos vallistos se sometieron pacíficamente al dominio incaico y dejaron que esa cultura que resplandecía sobre ellos se incrustase imperceptiblemente en el espíritu de sus sociedades. Las obras imperiales, las nuevas costumbres para construir, para urbanizar, para refortificar las ciudades, la magnífica ingeniería que aplicaron en la red vial o la intensiva explotación de las minas, toda la legislación del imperio, que permitió levantar el andamiaje de un estado organizado a los largo y ancho de todos sus dominios, y sobre todo la poderosa herramienta cultural de dominación que fue la lengua oficial del Cuzco, transmitida a los sectores más elevados de las sociedades indígenas sometidas para que de ellos bajase el quechua a las grandes mayoría de la población, fueron inoculando la identidad de los pueblos hasta transfigurar definitivamente su espíritu. Fue, en verdad, una mutación invisible e intangible, deletérea y sutil, porque la invasión inca no intentó e…

Amaicha del Valle: historia de una auténtica comunidad indígena - Parte II

El rito profundo de la Pachamama
Todo empezaba el primer día de agosto. En el primer amanecer del mes de la transición del invierno hacia la primavera, comenzaba el despertar de la religiosidad amaicha que despertará después el sueño de la naturaleza en un ardor de reverdeceres, mientras el sol volverá a dar la vida sobre la tierra yerma de la estación del frío. Con las primeras luces del día, el sacerdote de la tribu -el chamán- reunía al cacique, los ancianos y al pueblo, en general, para comenzar el ritual a orillas de un pozo abierto en la tierra, como un gran vientre de la Pacha, que recibiría todas las ofrendas que simbolizaban los ruegos y cada una de las intenciones que llevaban los hombres y mujeres del pueblo. El hechicero se arrodillaba lentamente sobre el agujero de la tierra y abría un saco de piel de guanaco. Detrás de él, los hombres y mujeres que lo acompañaban por varias decenas obedecían igualmente el gesto de reverencia del mediador entre ellos y los dioses, mientr…

Amaicha del Valle: historia de una auténtica comunidad indígena - Parte I

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Dicen que los cardones que se yerguen inmóviles en la cuesta de Ampimpa, bajando hasta Amaicha del Valle, son indios convertidos en plantas, armados de largas espinas, que custodian los cerros y la vida de sus habitantes. Pero el arma más poderosa que estos centinelas dormidos desenvainan en la primavera es su rotunda flor blanca, aunque más que armadura es una bandera del color inconfundible de la paz, como la vocación de su pueblo que después de resistir ferozmente a la invasión española en las tres sublevaciones de la gran nación calchaquí, que demoraron en 130 años la conquista definitiva de los españoles sobre estos altos valles, eligió rendirse ante el invasor para proteger la vida de los amaichas e intentar rescatar su territorio. La comunidad indígena de los Amaichas es otro desprendimiento de la etnia matriz de los diaguitas, cuyos genes gobernaron toda esta región de los valles del noroeste argentino hasta la llegada del imperio inca, primero, y de la gran invasión europea…