Entradas

Mostrando entradas de julio, 2013

La novedad del Papa Francisco

¿Ha dicho algo nuevo el Papa Francisco respecto de temas que la agenda de los medios de comunicación y la opinión pública han ubicado como centrales entre las preocupaciones de las sociedades de nuestro tiempo? No. Rotundamente no ha dicho nada nuevo que la Iglesia en su doctrina social como de la fe no lo tenga ya consagrado desde hace siglos, porque muchas de esas cuestiones están inscriptas en los dogmas de la fe de los cristianos.     Lo que, en todo caso, ha hecho Francisco ha sido replantear y reubicar esos temas a la altura de nuestro tiempo. Darles una mirada moderna, mejor dicho posmoderna, incluso, hipermoderna, como se prefiere llamar ahora a la posmodernidad. Remozar el rostro de la Iglesia con un baño de misericordia y cercanía a la gente. Desacartonar y descontracturar los ritos y formalidades de una curia que estaba anquilosada y alejada de los hombres y mujeres de a pie, de sus preocupaciones y vicisitudes, de las marchas y contramarchas del mundo que se muda de cos…

La prensa y el Papa

Cuando se trata de los temas de espiritualidad, de religión y la fe, sobre todo de los católicos, aparecen otra vez tan patentemente los profundos vacíos y deficiencias del periodismo. Que el mundo se asombre del estilo del Papa Francisco se puede comprender fácilmente, pero que los periodistas argentinos y sobre todo porteños se muestren igualmente asombrados por la personalidad de Jorge Bergoglio y vean ahora una transformación sorprendente no sólo de su estilo de ministerio sino incluso de su modo de ser y aun de su ánimo, refleja, por lo menos, indiferencia de la prensa. Dicen que era callado y de un andar melancólico y se preguntan dónde tenía guardada tanta energía y esa mirada tan ajustada a nuestro tiempo. Evidentemente no lo conocen, a pesar de haber convivido tantos años entre ellos. Sólo miraron sus homilías tantas veces crispadas no sólo para marcar errores del gobierno nacional sino para ser más duro todavía con la propia sociedad porteña. Pero al parecer nunca lo vieron …