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Mostrando entradas de agosto, 2012

Poemario: "Permanencia" (A mi padre)

Cimbrea todavía tu partida

en la memoria de los días blancos.

Allí se abrió un océano inabarcable.

Los años fueron llenándolo

de corrientes sigilosas

que me asediaban desde adentro.

Sentía tus palabras calladas

y esperaba el regreso todas las noches.

Me convertí en el predicador de tu presencia.

Podía verte volver caminando tranquilo,

contando tus pasos violáceos,

resucitando hacia la dicha,

Volverías tornasolado de nostalgias,
silbando la melancolía de un acordeón lejano.

Yo quería ser un arroyo diminuto

que fluyera hacia tu cauce torrentoso.

Pero ya eras un río quieto, seco de tiempo.

Tu piel de escarcha me dejó

esta interminable soledad de espinas.

Te esperaba sonámbulo y desconsolado,

mientras una hebra de sangre fría

sellaba aquella atroz despedida.

La llovizna de los años te mojó de olvido,

te tragó con su garganta de tiempo.

Ya no puedo verte desde aquellos ojos blancos.

Tan lejanos, tan pequeños.

Ya no quiero verte.

Ahora me miro y te veo.

Ahora, soy tu río.

(c) Hugo Morales Solá

Poemario: "América, ¿dónde te has ido?"

El largo beso del sol horada la tierra reseca,
agrieta su sed.
Los océanos se agazapan,
bullen en el invernáculo global.
Polos y glaciares se desangran. Los mares se sublevan.
Tú y yo miramos como si no fuéramos.

La nieve petrifica el Amazonas
y la jungla se levanta impune
en el Ártico como en el Antártico.
Sobre el acantilado de sombras
han subido las aguas de Kamchatka,
han llegado a crear el mar de los Andes.
Una colosal pampa de agua salobre
ondula con las últimas corrientes marinas.

Los océanos se han fundido y habito solo en la isla patagónica. Remo sobre el vuelo de los cóndores y los delfines danzan sobre las coronas desheladas del Aconcagua.
Los hombres son peces desterrados.
Han vuelto al agua, a los orígenes de la pulsión vital.
Pero no habrá otro bing bang, ni otro soplo de vida.
El universo es una flecha rota, sin rumbo y sin conciencia.
Aroma de asfalto y un paisaje de alelíes
penetran por la ventana del recuerdo de mi casa.
Sólo veo chozas flotando y un cardumen de hombres
que respira por sus …

Microrrelato: "Sueño"

Dio vueltas sobre sí mismo, se ovilló, levantó la pierna derecha y lamió una y otra vez sus genitales, como si fuera un ritual higiénico antes de dormir. Luego repasó los bigotes con su larga lengua y cerró los ojos. Ahora soñará que es un perro.

(c) Hugo Morales Solá