lunes, 10 de marzo de 2014

Mi colaboración en "Prisma"






Un honor. Mi colaboración en "Prisma", la mítica revista de poesía que fundó Jorge Luis Borges en 1922, editada por la Fundación Internacional "Jorge Luis Borges", bajo la dirección de María Kodama y la subdirección de Claudia Capel. A ellas, mi profundo agradecimiento por su invitación. 

miércoles, 26 de febrero de 2014

Poemario: "No place"

En las espaldas del león
pesa toda la sombra del mundo.
Una sílaba de tus pasos, una sola,
desataría las palabras
que ahora nos faltan.
La mesa del perdón,
la cama del amor,
la calle de los encuentros.

Pero aquellas voces
donde habitaban ya no están
y las palabras se han ido con ellas
y la sílaba con las palabras
y tus pasos en los labios
de las bocas lejanas.

En cada latido del tiempo
yo he sido el mundo
y el mundo me ha sido.
Hombres, mujeres y bestias.
Todos me han cabido,
pero yo no he podido caber en él.

Las mesas arden de intolerancia,
Las camas se incendian de discordias
y en las calles muere la convivencia.


©Hugo Morales Solá

domingo, 23 de febrero de 2014

Poemario: "Incienso"

En el aire te vuelvo a encontrar.
Me miro en él y tu cuerpo
languidece hasta el silencio.
Lo rescato en el perfume
de tu respiración donde
se inciensa la noche,
en la tímida humedad de tus besos
y en la tinta animal de tus palabras.
Escucho tu aliento
en el eco de mi sueño
y habito tu sonrisa,
como un rompeolas
de adioses y de olvidos.


©Hugo Morales Solá

jueves, 26 de diciembre de 2013

Poemario: "Hebras de tristeza"

Un ángel dormido
descansa sobre el
párpado de tu sueño.
Tú sueñas que el cielo te protege,
y él, que la tierra lo abriga.

Pero sólo la vida es real,
como la tibieza de tu vientre henchido.
Ahí se encarnó el amor.
No hay mayor descanso
que la líquida ternura de tus pechos.

Vuélvete, si puedes,
que los días evaporarán la felicidad
y el sol comenzará a descontar su luz.
Tu eres la semilla que brotará
del útero inagotable
y tu palabra desovará
en la oscuridad del silencio.

Tierra de ciegos
que no creen ni lo que ven.
Cielo de luces
que ven hasta lo que creen.
Vuelves a nacer y vuelven a matarte.
Tú te vistes de Hombre,
nosotros nos vestimos de dioses.

Las lágrimas de los cerezos
cuelgan como estalactitas
de soberbia que nos tapan el sol.
Y nos sentimos el Universo.

Tú caminas en las calles ruidosas,
levitas entre el apuro de la muchedumbre
y tus rayos de humildad
no pueden entibiar la sangre fría
de los transeúntes aturdidos por el festejo.

A lo lejos, muy lejos, una ballena cruza
altamar sólo para aparearse.
Aquí, en esta ciudad de sangre y fuego,
los hombres caen y se lapidan una vez.
Y otra vez.
No tiene fin, no lo quieren. 

Hoy llueven hebras de tristezas.
Rézate, antes de que la Tierra
arda de vanidades.
Vestidos de dioses, estamos solos.
Y Tú, vestido de Hombre,
buscas los pasos de nadie a tu lado.

Seguirás buscando.
Seguirás naciendo.
Seguirás muriendo.
El amor, eso sí, no muere.


©Hugo Morales Solá


domingo, 8 de diciembre de 2013

Poemario: "Cenizas"

Un coágulo de sombra
puede apagar la belleza de la luz.

Hay un niño sin carne,
un niño de huesos
que llora con su estómago de aire.
Hay un niño feliz,
que ríe la saciedad de su inocencia.
Almas gemelas, vidas extremas.
El cielo las une, la tierra las divide.
Una muere para que la otra viva.

Un coágulo de sombra
puede apagar la belleza de la luz.

Hay un hombre que muere
porque pudo ser feliz.
Hay otro que muere
porque no pudo saber que vivió.

Un coágulo de sombra
puede apagar la belleza de la luz.

Hay un niño que cuelga
de su moco la belleza.
Hay otro que ríe su tristeza
desde un iPad.

Un coágulo de sombra
puede apagar la belleza de la luz.

Hay humo de tu dolor
que sube al cielo.
Mañana será lluvia de cenizas
que se esparcirá sobre
la justicia y la injusticia.

Un coágulo de sombra
puede apagar la belleza de la luz.


©Hugo Morales Solá

sábado, 30 de noviembre de 2013

Poemario: "La lección de amor"

Todavía quedan restos de luna
en la cornisa del sol,
como llamaradas que resisten
de aquel amor que transfundió
su luz a la noche.

Una voz del silencio, una sola,
apaga la silueta de la oscuridad.
El amor se hace cosecha.
Los hombres no pueden amar
como los astros.

¿Has visto luz adentro del sol?
¿Acaso puede quemarse el fuego?
Su luz es el derrame para hacer más luz.
Somos hijos de ese amor.
Nosotros amamos nuestros ojos de noche
y quemamos de amor nuestra sombra.

No hay más sol que yo mismo.
Sus lenguas de luz se enroscan
como serpientes, se degluten a sí mismo.
Hemos vuelto en contra del útero
que nos dio la vida.

La madre tierra tiembla, se encoge,
se inunda, se apaga. Nosotros reímos.
Somos hijos de aquella luz,
pero elegimos las escamas de la noche,
las lágrimas de la luna.
La sangre del sol.


© Hugo Morales Solá

miércoles, 9 de octubre de 2013

Poemario: "Mañana es Fukushima"

La uña de los caballos rasguña
las nubes que se descaman de lluvia.
Los dioses del fin vienen al trotecito.
Nadie los ve, nadie los escucha.
Nadie los siente. Todavía.
El silbido del viento gime a Fukushima
y los álamos despeinan su quietud.
Las lenguas del sol duelen
sobre la madre tierra.
El campesino riega con sus lágrimas
la semilla que morirá sin germinar.
Un ángel llora sobre el veneno de las mareas,
teme la carcajada lejana de los hombres.
La llovizna pesa y astilla el aire,
no moja ni da vida,
guarda el fruto de la
barbarie posmoderna.
Un hijo palpita en el vientre
la respiración del peligro.
La madre tiñe su sangre de llanto
y ruega al cielo que ya no está
una pócima de vida para su niño.
Sabe que vienen por él,
escucha el casco inevitable de las bestias.
Nacer será una inmolación,
pero el útero es un mundo fugaz
que se desvanece en cada gemido.
La vida es mañana y hay que parir
para que sigan habiendo mañanas.


© Hugo Morales Solá

 Mi columna en El Corredor Mediterraneo. Revista cultural de Río Cuarto. Córdoba.  https://acrobat.adobe.com/link/review?uri=urn:aaid:scds:U...